Celta de Vigo, a un remate de hacer historia

Un Real Club Celta de Vigo diseñado desde el trabajo y la humildad se plantó en las semifinales de la Europa League dispuesto a plantarle cara a tres grandes equipos más habituados a jugar la Champions (Manchester United, Ajax de Ámsterdam y Olympique de Lyon).

Mejor temporada europea de la historia del Celta de Vigo

Al llegar a las semifinales, el Celta ya había superado sus mejores temporadas históricas en Europa League, donde había caído en tres ocasiones en los Cuartos de Final. Sin embargo, nunca estuvo tan cerca de poder disputar una final y, el sabor agridulce que deja quedarse a las puertas, convierte el hecho de haber superado esta marca en una mera anécdota.

Tras un mal partido de ida y un peor resultado (0-1) en el Estadio de Balaidos, tocaba visitar el “Teatro de los sueños” con la obligación de marcar para poder optar a la gran final. Y el Celta fue a Old Trafford dispuesto a soñar.

La afición “celtiña” parecía ser consciente de que su equipo les necesitaba y sus cánticos sonaron muy por encima de la afición inglesa durante todo el partido.

Celta de Vigo

Encerrando al Manchester United en el viejo Old Trafford

El equipo español dominó durante todo el partido y se supo reponer al mazazo que supuso el gol de Fellaini en una de las pocas aproximaciones de los “Red Devils” a la portería de Sergio Álvarez, pero esto no fue suficiente ante el trabajo defensivo y la experiencia que caracteriza a los equipos de José Mourinho.

Llegaron incluso a rozar la épica ante todo un Manchester United con poco fútbol pero mucho oficio al que se le caen los millones de los bolsillos. Lo dijo Iago Aspas tras el partido: “Nosotros somos un grupo de amigos, hemos venido a Old Trafford y hemos encerrado a un Manchester con jugadores de 40, 60 y 120 millones”.

Celta de Vigo

El instante que pudo haberlo cambiado todo

Cómo ante el Shakhtar, el Celta pudo haber marcado el gol del éxtasis en el último segundo. La tuvo Guidetti en el 96’, pero en esta ocasión la moneda no cayó de cara. El equipo elaboró una jugada de manual cuando los últimos minutos agonizan: la defensa lanzó al área, Pablo Hernandez peinó para que el balón le llegase a Gustavo Cabral y este abriera de primeras a Beauvue, dejándole sólo ante el portero aunque algo escorado, por lo que el delantero, con una sangre fría poco habitual teniendo en cuenta lo que había en juego, encontró una opción mejor: ceder a Guidetti para que sólo tuviera que empujarla con el portero ya fuera de la jugada. Sin embargo, el delantero Sueco no estuvo tan acertado en esta eliminatoria como acostumbra, erró en el remate y el balón salió en la dirección equivocada.


Video de Facebook (Mauricio Pedroza ESPN)

Con este clamoroso fallo sonó el pitido final y los jugadores del Manchester United celebraron. Mientras, los del equipo vigués seguían siendo el fiel reflejo de su afición sobre el campo y lloraban desconsoladamente.

El jueves toda España fue del Real Club Celta de Vigo y estuvo empujando para que ese balón de Guidetti perforase la red en el último instante. No pudo ser, pero lo que está claro es que, si se sigue acertando de igual manera en la gestión directiva y deportiva del club, volveremos a verlos peleando por conseguir títulos muy pronto.