Don Alberto Zapater Arjol: ¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán!

No os voy a engañar: estaba previsto que la entrada de hoy tuviera un enfoque totalmente diferente y fuera encaminado a criticar la situación que atraviesa el Real Zaragoza. Sin embargo, tras el optimismo que genera una victoria en Huesca de la manera en que se logró ayer, el cuerpo me pide a dedicar este post a la victoria de anoche y a nuestro capitán: Don Alberto Zapater Arjol.

No debe ser sencillo vestir la camiseta del club de tu vida en una situación como la actual, y mucho menos portar el brazalete con la cuatribarrada. Alberto Zapater asumió este papel el verano pasado y, conociendo sus sentimientos hacia la entidad, no debe de estar siendo tarea fácil. En cada partido demuestra, en un derroche de testiculina, por qué es nuestro capitán y tras cada derrota, es el ejeano el que sale a dar la cara ante la afición y la prensa mientras desde la directiva nadie da explicaciones.

Cuando las cosas van bien todo son alegrías pero en el momento que la situación se tuerce, estas alegrías se convierten en disgustos, las ovaciones en silbidos, los objetivos bonitos de pelear se esfuman y aparecen los fantasmas del descenso. Y en esta situación se encuentra el Real Zaragoza. En una categoría tan larga e igualada no se puede renunciar a nada pero es evidente que lo primero que debe lograr el equipo es evitar un descenso que podría suponer la defunción de un histórico.

Los tres puntos logrados anoche eran necesarios, no por conseguirlos ante el Huesca, sino por la complicada situación en la que se podía meter el equipo en caso de no lograrlos, pudiendo incluso llegar a rozar los puestos de descenso.

En un terreno de juego complicado, que no posibilitaba el juego fluido y las posesiones largas (en este blog no leeréis que no se debería haber jugado, ya que esto es fútbol y antes de convertirse en un deporte para exquisitos hubo partidos con terrenos en peores condiciones), la estrategia debía ser la de pelear cada balón como si fuera el último, estar atento a cualquier fallo del rival como consecuencia del agua y estado del césped y aprovechar las jugadas a balón parado.

El Real Zaragoza salió a verlas venir, manteniendo la cara al partido, pero jugando con fuego al permitir que se jugase demasiado cerca de su área. Como era de esperar, el Huesca aprovechó una de estos acercamientos en una jugada a balón parado para abrir la lata. Los azulgranas habían logrado lo más complicado: adelantarse en el marcador. Quedaban 37 minutos y todo parecía indicar que el Huesca jugaría con el reloj y el terreno de juego para que se jugara el menor tiempo posible. Sin embargo, el Zaragoza tiró de casta y de orgullo más que de calidad y se echó hacia adelante logrando la igualada solo 5 minutos después. Esta vez la moneda cayó del lado del Real Zaragoza, que se engrandeció ante su rival e hizo dos goles más, aunque la cifra podría haber sido más abultada.

Alberto Zapater

Se lograba así una victoria importante, más que por los tres puntos, por la inyección de confianza que suponía vencer en El Alcoraz en unas condiciones tan adversas. La importancia de este partido quedó demostrada cuando los jugadores se dirigían hacia los aficionados para agradecer su apoyo pese al diluvio. Las cámaras del canal televisivo GOL captaron un detalle que a cualquiera que sienta el Real Zaragoza le llenaría de emoción y orgullo. Juzguen ustedes:

El abrazo de Don Alberto Zapater con Alberto Belsué, otro zaragocista de cuna, representa mucho más que una bonita imagen y la alegría de dos integrantes de una plantilla. Representa la liberación de un capitán que sufre en silencio mientras lo deja todo por el equipo de sus amores. Demuestra que en ese vestuario hay jugadores y técnicos que sienten las derrotas igual que las siente el aficionado. Desde luego, también deja claro que los jugadores no se van a rendir y pelearán por vestir con honor la camiseta blanquilla y que, si finalmente no se logran los objetivos y nos quedamos en Segunda División un año más, lo haremos con los nuestros sobre el césped.

A lo largo de la noche se fue viralizando esta imagen junto al delegado blanquillo a través de las redes sociales, cuando un aficionado publicó un nuevo vídeo protagonizado por el capitán, en el que repite el sentido abrazo con cada uno de sus compañeros:

http://https://youtu.be/kQZWxxTs13w

Veremos si esta victoria supone, como debería, un punto de inflexión que haga recuperar la confianza a los jugadores y que el Real Zaragoza recupere posiciones en la clasificación. De no hacerlo, deberíamos estar eternamente agradecidos a Alberto Zapater, un capitán que arriesgó su salud y su reputación por tratar de devolver al Real Zaragoza al lugar que le corresponde: la Primera División.

Alberto Zapater