Raúl González, un ejemplo de fairplay fuera del campo

El pasado sábado, Leo Messi marcaba el segundo gol de su equipo en la goleada ante la UD Las Palmas. Este gol significó, más allá de contribuir a engordar la dimensión del marcador final, que el argentino igualaba un nuevo récord de anotaciones. Con este, ya son 35 los equipos de primera división a los que ha marcado Messi, justo el mismo número de rivales a los que anotó gol Raúl González Blanco, ex delantero del Real Madrid, a lo largo de su carrera.

Ante la consecución de este récord, la Liga lo comunicaba a modo de anécdota con el siguiente tuit:

Hasta aquí, teniendo en cuenta que Messi colecciona decenas de récords de este tipo, nada del otro mundo, pero las redes sociales se revolucionaron en el momento en que Raúl respondía al tuit de la liga y lanzaba un guiño al jugador del FC Barcelona.

Las menciones en la cuenta de Raúl comenzaron a sucederse y fue objeto de una lluvia de críticas procedentes de madridistas decepcionados por el halago de un ex jugador merengue hacia el ídolo del equipo culé.

Cabe destacar que Raúl es reincidente en este tipo de polémicas, ya que no es la primera vez que deja frases referidas al eterno rival y acaba protagonizando portadas de prensa deportiva. Por ejemplo, algunas de las más recientes fueron: “me alegro cuando el Barcelona gana copas de Europa”, “disfruto viendo al Barcelona en la tele” o “no volvería a mandar callar al Camp Nou”.

Hay que tener en cuenta que su actual empleo es el de embajador de La Liga, por lo que se le exige cierta imparcialidad en sus opiniones, pero más allá de eso supone un ejemplo de fairplay fuera del campo. Aunque pensándolo mejor, no lo consideraría ni siquiera fairplay, sino signo de buen gusto futbolístico al apreciar lo que un rival como Leo Messi aporta jornada tras jornada a la historia del fútbol profesional.

A lo largo de la semana pasada, unas horas antes de que se produjera esta anécdota, pudimos ver un caso similar cuando Sampaoli, técnico del Sevilla, echaba un capote a Sergio Ramos y llevaba la contraria a su propia afición por increpar a su canterano. En los instantes previos al comienzo del tercer y último partido que enfrentaba a ambos en un intervalo de diez días, Ramos se acercó a Sampaoli y le agradeció sus palabras con un peculiar reconocimiento: “Viva la gente con huevos, tú eres uno”.

fairplay fuera del campo

La conclusión más positiva que obtengo de toda esta polémica es que este tipo de acciones suponen un ejemplo para todos los aficionados al fútbol, en especial para los más pequeños, a los que se les debe inculcar el respeto al rival y que hay que saber reconocer sus méritos cuando procede.

Sin embargo, hay algo que me apena y es comprobar, una vez más, la inmensa cantidad de seguidores que, cegados por su fanatismo, son incapaces de disfrutar del fútbol más allá de vibrar con las victorias de su equipo y las derrotas del rival.

También vuelve a quedar en evidencia que el fútbol no tiene memoria. De hecho,  parece que para muchos aficionados ya no es suficiente con que un jugador defienda la camiseta de su equipo durante lustros dentro y fuera del campo, sino que parece ser que también tiene que hacerlo durante el resto de su vida o de lo contrario será considerado un traidor. Y es que, dejando a un lado los colores de cada uno, Raúl no hizo más que expresar lo que cualquier aficionado al buen fútbol piensa: que ver jugar a Leo Messi es un auténtico placer.