Final de Champions 2004-2005: La final que lo tuvo todo

Hoy inauguramos la sección de partidos históricos, que constará de varios capítulos en los que recordaremos alguno de esos partidos apasionantes que todos tenemos presentes en nuestra retina, de los que habitualmente se dice que «hacen afición» y que, por mucho que pasen los años, no serán olvidados por quienes lo presenciaron.

Y que mejor partido para estrenar esta colección que el considerado por muchos como la mejor final europea de todos los tiempos: la final de la Uefa Champions League de 2005, que enfrentó a dos históricos de esta competición, el AC Milan y el Liverpool FC.

Este encuentro quizá no pasará a la historia por ser uno de los más vistosos en cuanto al juego se refiere, pero si por reunir todo lo que una final de la Champions puede tener: dos clubes históricos de Europa, emoción, muchos goles, prorroga, tanda de penaltis, una remontada de película y, como en toda final, un héroe: el polaco Jerzy Dudek.

El Milan partía como claro favorito ante un joven Liverpool, ya que en sus filas se encontraban jugadores de la talla de, entre otros, Shevchenko, Kaká, Pirlo, Maldini, Crespo y Cafú, a los que les sobraba calidad y oficio.

Final de champions                   Final de champions

El partido comenzó fuerte por parte del Milan y es que, en la primera jugada del encuentro ya se produjo una falta en la banda, a la altura del pico del área. Pirlo la puso en juego y el capitán, Paolo Maldini, la empalmó de volea para adelantarse en el segundo 55’’ de partido. El Milan golpeó primero, lo cual pareció pasarle factura psicológicamente al Liverpool, pero el mayor palo estaba todavía por llegar, ya que Hernán Crespo anotó por partida doble en los minutos 39’ y44’ para llegar con el 3-0 al descanso.

Mientras los jugadores se retiraban a los vestuarios y los aficionados del Milan celebraban, los hinchas del Liverpool comenzaron a entonar su famoso himno «You’ll never walk alone» («Nunca caminarás solo»). Quizás en ese momento comenzó a obrarse el denominado “milagro de Estambul”

En la segunda mitad el Liverpool pareció salir dispuesto a pelear con esperanza las pocas opciones que le quedaban. Esperanza que se vio incrementada cuando en el minuto 54’, el capitán Steven Gerrard (quién sino), cabeceó un centro de Riise de forma impecable para poner el 3-1 en el marcador. En la siguiente jugada, en el 55’, Smicer se sacó un disparo seco desde la frontal del área hacia la base del poste al que no pudo llegar Dida y puso el 3-2. La locura invadió las gradas de los aficionados reds, que vieron como Xabi Alonso empató tan solo cinco minutos después al empujar a la red el rechace del penalti que Dida le había parado.

En apenas seis  minutos el Liverpool había conseguido lo que nadie creía posible, y es que fuimos muchos los que en el descanso pensamos que el resto del partido sería un paseo para el Milan. Nada más lejos de la realidad, Liverpool dominó el resto del encuentro y el partido se fue a la prórroga y los penaltis.

Llegaba el momento del auténtico protagonista del partido: el portero red Jerzy Dudek. Así pues, comenzó su particular espectáculo de movimientos para tratar de poner nerviosos a los lanzadores rivales, lo cual tuvo un efecto inmediato ya que Serginho lanzó fuera el primero. También consiguió pararle el segundo a Pirlo. Tras estos dos fallos se llegaría al lanzamiento del quinto penalti, ya que Riise había fallado por parte del Liverpool. El encargado de lanzarlo sería  Andriy Shevchenko, quien venía de hacer grandes temporadas con el Milan, siendo su principal referente en ataque y máximo goleador, además de haber sido premiado con el Balón de Oro seis meses antes de la final. Sin embargo, aquella noche la moneda cayó de la cara del portero polaco, quien le paró el penalti decisivo en la tanda.

Final de champions

El Liverpool lo había conseguido. Obró el milagro y conquistó su quinta y, hasta el momento, última Champions League en la que fue la final europea más apasionante que se recuerda.

Final de champions

Como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo un resumen del partido bastante completo que he encontrado:

https://www.youtube.com/watch?v=odPpL6PnjlQ

Además, por si he despertado los recuerdos sobre aquel partido de algún romántico del fútbol, os dejo también el enlace a una página de DailyMotion en la que se puede visualizar el partido entero.

Y es que aquel 25 de mayo de 2005, tanto los jugadores del Liverpool como sus aficionados, dieron una lección a todo el mundo del fútbol. Una lección que repiten semana tras semana con la entonación de su «You’ll never walk alone» al inicio de cada partido que disputan los reds:

When you walk through a storm 
Hold your head up high, 
And don’t be afraid of the dark. 
At the end of a storm, 
There’s a golden sky, 
And the sweet silver song of a lark. 

Walk on through the wind, 
Walk on through the rain, 
Though your dreams be tossed and blown… 
Walk on, walk on, with hope in your heart, 
And you’ll never walk alone, 
You’ll never walk alone. 

Walk on, walk on, with hope in your heart, 
And you’ll never walk alone… 
You’ll never walk alone.