El negocio en el que se ha convertido el fútbol moderno

Actualmente, el “deporte rey” se caracteriza por la búsqueda de beneficio económico y por su desigualdad a todos los niveles. De esta forma los equipos grandes son cada vez más poderosos y, una vez no pueden perfeccionar más sus plantillas, dedican sus recursos a la construcción de infraestructuras, a inflar los contratos de sus jugadores y a pagar traspasos inútiles que acaban saliendo por la “puerta de atrás”.

Mientras tanto los clubes modestos hacen virguerías para poder elaborar plantillas “low cost” que aspiran a poco más que sobrevivir y salvar la categoría, con la esperanza de encontrar una identidad que les impulse a la consecución de objetivos algo más ambiciosos. Por eso sorprende tanto cuando un equipo humilde como el Leicester City gana una competición tan importante como la Premier League, haciendo que todavía quede vivo recuerdo de un fútbol en el que el dinero y el negocio no lo era todo.

Pudimos observar como, en un espacio breve de tiempo, se pasó de pagar topes máximos de 20-30 millones (salvo excepciones de “megacracks” que rondaron los 50 millones como Ronaldo Nazario y Zinedine Zidane) a pagar autenticas salvajadas que rondan los 100 – 120 millones limpios.

Además, vemos como cada vez hay menos jugadores de club que se guíen por el amor a unos colores en lugar de por el dinero que le ofrecen en otras ligas o en clubes más poderosos económicamente.

Pero, ¿qué ha ocurrido en la última década para que el fútbol se transforme en algo muy diferente a lo que estábamos acostumbrados? Obviamente, la última década es solo la etapa más reciente de la transformación del fútbol, pero, para no extenderme, me he ceñido al análisis de este espacio de tiempo. 

Ingresos por patrocinios y televisiones

Las cantidades de dinero que aportan los “sponsor” cada vez son mayores, tanto a nivel de clubes como de jugadores, lo cual hace que los grandes clubes se puedan permitir mayores desembolsos. Esto también invita a ofrecer un mayor salario del que realmente merecerían las prestaciones futbolísticas de un jugador, ya que también se tiene en cuenta el ingreso económico que supondría la posesión de sus derechos de imagen.

Fútbol moderno

Los clubes también reciben ingresos de forma indirecta, como puede ser a través del reparto de los ingresos que obtienen las diferentes ligas por la venta de los denominados “derechos de televisión” o la comercialización de su nombre (Liga BBVA, Liga Santander, etc.).

Por otra parte, las televisiones se han hecho con el control del fútbol a cambio de cifras millonarias y, una vez logrado, han impuesto sus condiciones. De esta forma, hemos pasado a tener fútbol los viernes y los lunes, así como los partidos de uno en uno en fin de semana, con el único objetivo de exprimir las audiencias. Desconozco si lograron su objetivo, pero lo que sí lograron fue un fútbol con estadios semivacíos como consecuencia de los horarios establecidos.

Fútbol moderno

Dinero procedente de nuevos mercados

En los últimos años, los dueños de grandes fortunas procedentes principalmente del petróleo y grandes industrias, han inyectado capital en las ligas Europeas más poderosas de diferentes formas. En algunos casos, mediante la adquisición y administración de clubes, mientras que en otros casos, a través del patrocinio de estadios, camisetas, contratos con los jugadores más importantes, etc.

Sin embargo, en China y Estados Unidos se está produciendo un cambio de tendencia en los dos últimos años, ya que se está pasando de potenciar las ligas Europeas más conocidas a través de contratos de patrocinio a hacerlo con su propia liga, atrayendo a jugadores de máximo nivel. Aunque de esta manera también están potenciando indirectamente a estas ligas europeas, sobretodo en el caso del mercado chino, ya que se pagan traspasos por jugadores muy por encima de su valor real. De hecho, no son pocos los jugadores de renombre que ya han dado el paso y diferentes clubes chinos han comprado a Óscar por 60 millones, a Alex Teixeira por 56, a Jackson Martínez por 42, y a Ramires por 36, entre otros muchos ejemplos).

Fútbol moderno

Los representantes

Cada vez es más común la aparición de grandes agencias de representación que pelean por hacerse con la mayor cuota de jugadores para lucrarse, aparte de con los honorarios que les corresponden, con las comisiones de traspasos o porcentajes de sus salarios. Tal es la dimensión de algunos agentes y agencias de representación que, en algunos casos, son más conocidos que la mayoría de sus representados, como puede ser el caso del famoso Jorge Mendes.

Además, cada vez es más frecuente la multipropiedad en los derechos de un jugador, de manera que estos ya no los posee un club, sino que en muchos casos son varios los clubes propietarios e incluso empresas que invierten con el único objetivo de vender su porcentaje obteniendo beneficio. Como consecuencia de esta multipropiedad, los traspasos son mucho más elevados de lo que serían en caso de tener que negociar una única transacción.

El precedente

Como en toda transformación, hay un hecho que marca un antes y después. El 11 de junio de 2009, el Real Madrid ficha a Cristiano Ronaldo a cambio de 94 millones de euros. De esta manera, Florentino Pérez  que marca un precedente y sirve como motivo de aquellos equipos que logran “fabricar una perla” a la hora de exigir cantidades exageradas por su traspaso.

Fútbol moderno

Otro precedente, en este caso con los salarios, ha sido el establecido con los mejores jugadores, ya que ha experimentado un crecimiento fuera de lo normal en los últimos años. Por ejemplo, Cristiano Ronaldo y Leo Messi cobraban alrededor de 10 millones de euros netos en 2010 mientras que en 2014 su salario ya sobrepasaba los 20 millones de euros. Quizás la dimensión de estos jugadores en todos los sentidos (futbolísticos y económicos) merecería dicho salario, pero lo cuestionable viene cuando otros jugadores también se acercan a estas cifras, sin haber logrado ni de lejos los méritos de estos dos.

Estos precedentes fueron marcados en el momento en que, los incrementos de ingresos de los que hablaba antes, fueron orientados a inflar la burbuja del mercado de fichajes en lugar de dirigirse a la mejora de cantera o cualquier otra medida en beneficio de los aficionados.

En definitiva, lo que es evidente es que el fútbol a nivel global ha sufrido una metamorfosis importantísima y no se pueden comparar los tiempos actuales con los pasados.

Fútbol moderno