¿Deberían entrar los comités a rearbitrar de oficio?

Por desgracia, el tema del arbitraje es protagonista casi a diario en todo lo que rodea al fútbol mundial. Hace unas semanas ya escribía sobre la polémica existente en cuanto a la introducción del videoarbitraje en el fútbol profesional y exponía mi opinión sobre el famoso VAR, que también ha sido protagonista durante esta semana tras la victoria de España ante Francia.

En este caso, mi opinión no va dirigida al arbitraje como tal, sino al denominado “rearbitraje” en lo que a sanciones se refiere. Es decir, a las medidas que se toman por parte de los comités correspondientes respecto a cualquier acción ocurrida en un partido pero que no fue sancionada ni reflejada en el acta arbitral.

Tendencia reacia al rearbitraje, salvo contadas excepciones.

En España se tomó por costumbre el que el Comité de Competición no entrara de oficio a valorar este tipo de acciones y solo se estudiaban según qué casos cuando el club perjudicado denunciaba la acción. Sin embargo, siempre ha existido un pacto de no agresión no escrito entre clubes, por lo que no es habitual que se denuncie ningún tipo de acción.

El caso contrario lo encontramos en Inglaterra, donde es habitual que se sancione duramente el juego sucio, incluso cuando el árbitro no lo ha visto y por lo tanto no se ha señalado la acción durante el partido.

Un buen ejemplo de esta diferencia en los criterios empleados a la hora de actuar según la competición es el caso de Diego Costa, a quien se le permitía su juego subterráneo y de constantes encontronazos con los defensas rivales en España, mientras que este mismo juego ya le ha costado alguna que otra sanción ejemplar en la Premier League desde que fichó por el Chelsea.

Sanción Leo Messi

Hasta ahora, la forma de actuar habitual en prácticamente todo el mundo era la seguida en España, salvo la excepción del fútbol inglés, así que solo se solía entrar a sancionar aquellas acciones que el árbitro reflejaba en el acta. Pero en las últimas semanas se están estableciendo una serie de precedentes a nivel mundial que pueden cambiar la tendencia de actuación de los comités.

Antoine Griezmann y su “Feliz cumple gordita”.

Hace aproximadamente un mes, Antoine Griezmann le marcaba un gol al Valencia CF y se lo dedicaba a su mujer a través de un mensaje escrito en su camiseta interior.

Para mostrarlo, el delantero francés se levantó la camiseta levemente pero no fue amonestado, puesto que el reglamento establece que este tipo de acciones deben ser objeto de sanción siempre y cuando el jugador se quite la camiseta, se tape el rostro con ella o se la pase por detrás de la cabeza.

Hasta aquí, sin entrar a valorar si la redacción de este artículo del reglamento es la adecuada, todo correcto, pero el Comité de Competición de la RFEF decidió marcar un precedente y entrar de oficio sancionando al francés con la correspondiente tarjeta amarilla y multa económica.

La reacción de Antoine Griezmann no se hizo esperar y logró crear un hastag (#PreocúpateDeOtrasCosas) que los aficionaros utilizaron para cargar contra el Comité.

Ayer, tras marcar el empate ante el Real Madrid, Griezmann decidió innovar y tiró de imaginación para poder dedicar el gol a su hija Mía, que esta semana cumplía su primer año de edad. El francés se dirigió a las cámaras y, tras su baile característico, enseño un mensaje escrito en la cinta de sus tobillos en el que aparecía el nombre de la pequeña.

Sanción Leo Messi

Leo Messi y el clásico “la concha de tu madre” al asistente.

Un caso mucho más mediático ha sido el de la reciente sanción de cuatro partidos a Leo Messi tras los insultos al juez de línea durante el partido que enfrentaba a su Selección Argentina contra Chile.

En esta ocasión, el árbitro tampoco reflejó los insultos en el acta, pero la FIFA si decidió entrar de oficio para sancionar al capitán argentino en plena pelea por clasificarse para el próximo mundial de 2018.

Apenas existen precedentes de este tipo. El único caso similar fue en 2015,  cuando Neymar recibió un castigo de tres partidos por insultar al árbitro. El resto de casos en que la FIFA entró de oficio fueron siempre por agresiones entre jugadores.

Esta sanción si va a suponer un importante precedente y un cambio de tendencia en cuanto a la actuación de oficio de los organismos correspondientes y en cuanto al duro castigo de todo este tipo de insultos y protestas con las que se dirigen muchos jugadores a los árbitros.

Por ello, la FIFA se ha metido en un charco del que solo se puede salir sancionando por igual a todos los jugadores que se empleen en términos ofensivos hacia árbitros, rivales o compañeros.

Biel Ribas, el portero boxeador cazado por las cámaras.

Como digo, estamos en unas semanas en las que parece estar cambiando los comportamientos que solían ser habituales y también se ha dado una novedad en cuanto al pacto de no agresión entre clubes que comentaba más arriba.

Biel Ribas, portero UCAM Murcia, ha sido sancionado a lo largo de esta semana con 4 partidos y 3.005 euros de multa tras el puñetazo que le propinó a Quintanilla, defensa del Mirandés, y que ha sido denunciado por el propio equipo de Miranda de Ebro.

La acción ocurrió en el minuto 93 de partido disputado el 11 de marzo entre ambos conjuntos y que acabó con 1-1 en el marcador. El Mirandés se disponía a lanzar un corner y Quintanilla subió a tratar de rematarlo aprovechando su poderío aéreo cuando, tras rechazar el balón, el portero Biel Ribas le propinó un puñetazo al defensa sin aparente provocación previa.

En el siguiente video se puede apreciar claramente la jugada de la agresión del guardameta.

https://www.youtube.com/watch?v=9YYDs0qv_g4

En este caso el Comité de Competición no entró de oficio. Quizás podrían haberlo hecho como se suele hacer en la Premier League o como recientemente hicieron con el caso de Antoine Griezmann, pero el Mirandés no quiso dar pie a la posibilidad de que no se sancionara esta sucia acción y denunció los hechos ante el Comité, que impuso la multa señalada.

¿Cuál es mi opinión?

Considero que se deberían sancionar duramente todo tipo de conductas antideportivas graves que se produzcan en un terreno de juego, sean agresiones, escupitajos… pero teniendo en cuenta el número de pulsaciones con el que ha de jugar el futbolista. Me explico: no consideraría como una acción antideportiva que deba suponer una expulsión o sanción un insulto esporádico o un empujón a un rival, a no ser que se reitere en dichas acciones con el objetivo de provocar o hacer daño, caso en que si debería sancionarse duramente.

Pero para ello se han de establecer claramente los criterios y pautas a seguir a la hora de sancionar a jugadores o entrenadores, así como crear nuevos departamentos que regulen todas las competiciones por igual, evitando que cada competición u organismo actúe de diferente manera.

De esta forma se conseguirá disminuir este tipo de conductas que sobran en el deporte, aunque difícilmente desaparecerán por completo debido a la presión y todo lo que rodea a los partidos de fútbol de élite.